LA ACEPTACIÓN VA DE LA MANO DEL CUIDADO

Levantarse, mirar el celular, entrar a Instagram, ver modelos, vidas perfectas, abdómenes y piernas tonificadas, relaciones ideales. Bañarse, odiar el cuerpo por no ser como el de la pantalla, vestirse, odiar la idea de no caber en un skinny jean, en un crop top. Desayunar, maldecir la comida, maldecir al cuerpo por sentir hambre todo el tiempo, por no tener un metabolismo perfecto. Y pasarse el día así, comparándose por no ser ni vivir la vida de “esa persona”.

 

Cientos de mujeres y hombres se acostumbraron a vivir insatisfechos

A no valorarse, a exigirle a su cuerpo más de lo que ya les da. Incluso, han llegado a mostrar una versión en redes que alimenta la burbuja de perfección y que vende una imagen distorsionada de la realidad.

¿ Cuándo permitimos que los parámetros de la sociedad permearan nuestros valores?

¿En qué momento se volvió más importante la forma en que los demás nos ven por encima de cómo nos vemos a nosotros mismos?

El cuerpo ideal si existe, pero no es el que estás pensado. El cuerpo ideal es el que tienes tú, tu mamá, tu novio y el que tienen todas las mujeres y hombres desde que nacen hasta que mueren. El cuerpo ideal es ese con el cual puedes bailar, levantarte de tu cama, trabajar, pensar, comer…

La aceptación no debería ir en contra de nuestro cuidado, por el contrario, debería ser parte del proceso de amarnos tal y como somos, porque es a partir del amor propio que decidimos cuidarnos, decidimos consentirnos y mi mimarnos, no para cambiar nuestra apariencia, sino para ser una mejor versión de nosotros mismos.

En CEU encontrarás ese lugar que se preocupa por hacerte sentir bien y especial. En nuestras sedes podrás celebrar tu cuerpo con tratamientos no invasivos, cuidar tu rostro con la más alta tecnología, consentirte y dedicarte tiempo. En CEU te cuidamos, te invitamos a mirar hacia adentro, a olvidar lo demás por un momento para que compartas tiempo contigo, tengas una cita contigo, un tiempo de ti para ti para recordarte que no hay amor más grande e importante que el amor que puedes darte a ti misma.